lunes, 16 de julio de 2007

FLIA + FLIITA LA LUCHA ES UNA SOLITA

La FLIA y la FLIITA la lucha es una solita (Por Matías Reck y Javito Urvano)Mientras en el escenario mayor de la FLIITA Martín Greco autor del libro "42metros de parientes" hacía un taller de rimas con los nombres de los niñosque participaban de la feria, Merluza nos relataba algunos cuentos del libro"El cariñoso mundo de Rubén Castillo después del licuado etílico".En el momento en que Gus nos proyectaba cortos, medianos y largos, en elEspacio infantil se debatía si ver Shrek 3, Batman, capítulos de los Simpsono el Hombre araña.Cuando todo empezaba, Dafne, Diego Seoane, lili junto a 20 pequeñosescritores, dibujantes, editores se enchastraban con temperas de todoscolores haciendo libros que rápidamente fueron expuestos en su stand depapel de diario, de fondo en el salón de las estrellas, los poetas de laplaza de mayo nos llevaban a las barricadas del 20 de diciembre y se poníana la cabeza del cacerolazo literario.La payasa pompidú invitaba a chicos y grandes a compartir unas lecturasgirondianas en la FLIITA mientras Matías leía de la antología poética de laFLIA el escrito de la payasa sin nariz la pampi.Grisa y Luli fundaban poesía urbanita, jugando, leyendo, contando, cantandocon casi 20 pibes en sus cabezas, Javito y Pablo Om se unían en un hip hopanti macrista denunciando las rejas en las plazas a las que esos 20 pibessolo pieden ir cuando lo decida el guarda parques ... Macri.A Dani le probaban la resistencia de los juguetes de madera, autitoschocadores, domino, ta te ti, el equilibrista que daba una vuelta en el aireperdía una patita de madera, el trio de cuatro con Diego Arbit al micrófonoy Pablo Struchi en una intervención parakultural que se arrojaba al pisocomo en un ataque de epilepsia de Merluza, gritaba atroz, atroz, atroz,probando la resistencia de publico aderente a la cumbia villera.Los de revista Eco pasaban un video del laburo que hacen con pibes en lasvías de caballito, dicen que juegan al fútbol, se divierten, le ponen onda ala vida para salir de la yeca y en la FILITA se había desatado una batallacampal, de maderitas, juguetitos de dani, libritos, encastres, panchitosbien condimentados, y hasta se arrobaban con los Cd´s que había llevandoAarón Rosito.Las manos estaban en la masa, fotos del Kontador expuestas reflejan losrostros de otros niños, en otro lugar, en otro momento, que hicimospresente, sus escritos sin h, circulaban en una revista del Esteban Zamoraque llegó en una Cebra.En un momento los niños y niñas de la coparon el escenario de la FLIA, fuerade programa, en un arranque punk vomitando toda la ira que les habíaprovocado la jornada que bien podría ser alternativa al High Schoolmusicical. Así habían quedado todos con la poesía erótica de Samanta lapromiscua.Los pibes corrían por los pasillos, había lugar, esta FLIA no fue mas-iva,ni pagó impuestos a las granancias, fue muy cálida, quizás como la primera,la gente de la asamblea se re puso las pilas con todo.Evidentemente el proyecto es más amplio que hacer una contra feria, es jugarcon los chicos, divertirse, mostrar lo que uno hace, vincularse conorganizaciones sociales que están en la lucha, por la vivienda, la comida,la educación, y no me candidateo a presidente sino comento que ayer lapre-flia se hizo en una casa ocupada donde viven 30 familias que estánabiertos a recibirnos.Los tambores sonaban, Guillo y Xuan Pablo le daban masa, alguno por allíhacía sonar una quena, Ekeco Zambo, guitarra, cajón y voz hacían bailar agente sentada y todavía en las habitaciones que daban a la calle con todo elruido de los bondis, se escuchaba manuelita vivía en pehuajó en versiónremixada.Unos tomaban mamadera, otros birra, el viejo que fumaba pipa me compro ellibrito de los piojipoemas con la lupita para su hija Yanina, todo estabaaromatizado por los armados de Juan, panes rellenos, lentejas tempranito,barras de cereales, y se corto la luz, gritos, llantos, celulares queiluminaban, saltaron hasta los tapones, que no se apaguen las bombitasamarillas gritaba el uruguayo, la flia, la flitita, la lucha es una solita.Somos la familia mas loca de todasEl sr. Cobranza y el sr. matanza, quieren eliminar el tacto y contactodirecto, el dialogo para convertirnos en soldados del consumo, quierereemplazar el "ring raje" por el mensaje de texto con chistes tontos,quieren eliminar el metegol, las figuritas, las muñecas baratas y el fulbitoen las plazas.Quererle explicarle esto a un niñx, no tiene sentido practico, mejor lucharpor el tacto y el contacto directo, lejos de Disney, lejos de Barnie...La Flia paso el primer año de colectivo 100% independiente, sin dejar deentender la realidad de falta de espacios optando siempre por utilizarcentros culturales y asambleas, la Flia no es un shopping pero tampoco dequeda en el chamuyo, el dinero no es tabú, es un instrumento de intercambiode material visible e impuesto...A lxs chicxs de la FLIA los podes encontrar en las plazas vendiendo libros,en las marchas contra la represión atrás de un puesto de fanzines, recitandoa capela, a veces con poco publico sacando poemas, prosas...la flia fueronustedes, que les tiraron bombas políticas en las imprentas, para que latinta no cuente solo la historia de los ganadores en él vació ideológico.La Flia se reproduce, porque ya existía sin saberlo, cada ves que se publicoalgún material político cultural que no esta en la tapa de los diarios, nien los noticieros, apenas si en yourtube...la Flia esta en la calle,mezclada entre la gente común, sin chapa de ídolos ni mejores que nadie,llevando el paño donde mande la ocasión.La Flia es el 19 y 20 de diciembre, el 24 de marzo, el 16 de septiembre, el25 y 26 de junio, cada ves con mas las fechas para recordar todas las vecesque quisieron zarparnos nuestras pocas herramientas, si tus manos es rápidaspara contar o disparar, nuestras manos son dedos asesinos de teclado,descargando la violencia con la inspiración en paz En cada libro de armado casero, en cada fanzine artesanal, en cada libro sincódigo de barra, en cada paño sin permiso municipal, estaremos con laliteratura en la mano y la poesía en el corazón...
Por Matías Reck y Javito Urbano

martes, 10 de julio de 2007

ESCENAS DE UN VALS APASIONADO

Infidelidad: ¿acaso la tormenta no persigue a las noches estrelladas (y a la inversa)?

Noche. El titilar de las estrellas y una luna llena realzan la magnificencia del caserón de tres pisos, en medio del campo. Sobre la tranquera que inicia un sinuoso camino de tierra hasta la casa, cuelga un pequeño cartel de loza, del que se alcanza a leer, en letras azules, "L´Amour". Quietud. Una brisa agita levemente los pinos aún jóvenes, apostados junto al camino; se produce un murmullo entrecortado de hojas y ramas que adormila a los perros negros encerrados en una jaula detrás de la casa, silenciosamente imperceptibles. Luces. En el salón principal, en el primer piso, una espléndida araña colgante ilumina aristocráticas parejas que bailan al ritmo de valses clásicos, mientras que el resto de los comensales, también gente de la más alta alcurnia, se pasean vestidos de gala, relajados y sonrientes.
Sobre largas mesas, copas de cristal sueltan burbujas de champagne; la vajilla de plata refleja las luces de la araña y los brillos de las risas. Puertas. De ébano y vidrios espejados son las puertas que separan el salón del pasillo que lleva hasta las restantes habitaciones del caserón, y a la escalera de mármol blanco. Esas puertas se mantienen cerradas, al igual que la que divide el salón del frondoso balcón. Confort. Serios mozos van y vienen, atentos a cualquier necesidad. También está el señor Francis, quien hace uso de la casa desde hace ya más de un año y medio, y que auspicia de tanto suenan músicas prohibidas y aullidos embravecidos, donde se llevan a cabo orgías y ritos salvajes... Pero ya no hay tiempo: la dama, así como ha llegado, se va, se pierde en la oscuridad del pasillo.
Francis entra al fin en la cocina, y observa la situación. Visiblemente confundido, hace un esfuerzo por recordar qué lo llevó hasta allí; pero su vista sólo le repite una y otra vez aquella imagen fugaz, unos instantes atrás. La cocinera, acertando el desconcierto, le propone no retener más el plato principal: carne de cerdo bañada en salsa agridulce. Francis duda unos segundos - la sirvienta muda aprovecha para cubrir con su sandalia un trozo de vidrio que había burlado la limpieza -; luego asiente con la cabeza y retorna al salón. El ambiente sigue festivo y distendido; incluso Cleaud, hermanastro de la dueña de casa, toma de un brazo a Francis y lo invita a acercarse a sus compañeros para participar de una discusión recién iniciada acerca de lo que verdaderamente está insinuando el cine polaco de vanguardia, tan en boga por estos días. Pero las charlas se interrumpen cuando uno de los mozos llama a todos los presentes: la cena está servida.
Mientras los invitados se aprietan muy gentilmente junto a la mesa, la figura de una mujer de largo vestido negro parece escabullirse, rápida, dentro de las oscuras fauces del balcón.

Infidelidad: merodear.

Francis piensa en un ratón.
Caroline tal vez esté de viaje hasta fin de mes.
Francis piensa en los ojos entrecerrados, pequeños, de un ratón nervioso asomándose apenas desde su oscuro escondite.
Caroline es su fianzé, y la dueña del caserón en medio del campo.
Francis hecha una rápida mirada hacia todos los invitados, augurando el arte del buen comer.
Caroline, abrumada por el trabajo, nunca dispone de mucho tiempo para llamar.
Francis sabe que el ratón está inquieto, observando desde el balcón.
En su último llamado (hace ya varios días), Caroline dijo estar abandonando las ruinas de Machu Pichu para dirigirse hacia el sur, a Chile.
Francis cierra los ojos un instante. Rewind, Play: Caroline, parada del otro lado de la tranquera el día de su partida, le arroja besos efusivos. Stop.

Infidelidad: el vértigo de un salto al vacío…

Elegante y muy amable, siempre de buen humor, el anfitrión es un hombre de buenas costumbres y reconocida moral. En un acto de solemnidad, le devuelve una sonrisa a Cleaud, pero ya se las ha ingeniado para pararse justo en la cornisa, con un pie dentro de la casa y el otro bajo la arcada de salida al balcón.

Afuera, relámpagos parecen atravesar la noche; los perros huelen la tormenta; la servidumbre se encarga de cerrar algunas ventanas para luego reunirse en el sótano. Súbitamente, un fuerte viento azota la casa; las puertas del balcón se cierran y se abren como violentos parpadeos; unas nubes densas, bajas, ocultan la noche estrellada e impiden ver la luna.

Infidelidad: principius individuatoris en el momento exacto.

Un antiquísimo reloj de pared suena, indicando las doce. La sombra de Francis se diluye en la oscuridad del balcón. Instinto. Un gato se envalenta y arrincona a un ratón; arriesga un zarpazo que apenas roza a un ratón.
El roedor parece reír, su figura crece, se hace fuerte; y así como a veces la presa a punto de ser devorada, enseña sus afilados colmillos, también un ratón puede volverse un animal devorador. Hambre. Las bocas de los comensales se abren; la carne de cerdo chorrea una salsa espesa, roja, caliente; los dientes muerden una y otra vez; los cuerpos gastan oxigeno, transpiran; los ojos se inyectan de narcótica lujuria. Desde lo profundo de una de las fuentes de plata, suben y bajan cucharones con guisos picantes que fueron cocidos con paciencia, en silencio; ahora es el momento de ser deglutidos de un solo bocado.
Desde lo profundo de una de las fuentes de plata, suben y bajan cucharones con guisos picantes que fueron cocidos con paciencia, en silencio; ahora es el momento de ser deglutidos de un solo bocado. Violencia. Un caballo desbocado rompe las puertas que estaban trabadas, irrumpe violento, agiganta la risa contagiosa del ratón. El bosque es un paraíso dionísico proyectado dentro de la casa, donde se mezclan verdes desprejuiciados, marrones exaltados, azules socarrones.
Música. En los techos, la sombra del caballo que todo lo arrasa se confunde con las sombras de quienes ya han perdido el control y bailan solos, dando vueltas y vueltas, bajo el embrujo ensordecedor de los aullidos y los gemidos provenientes del balcón.

Infidelidad: un baile fiel sólo a sí mismo.

Al alba, todo es quietud y silencio, muerte y olvido. En la casa sólo se oye el tic tac de un viejo reloj de pared recorriendo los pasillos vacíos, tan vacíos como esa sensación de que el amor contemporáneo, de vez en cuando, destiñe.
Al alba, todo es quietud y silencio, muerte y olvido. En la casa sólo se oyen el tic tac de un viejo reloj de pared y los pasos de una dama recorriendo los pasillos vacíos.
Descalza se va. El pelo oscuro (ahora recogido en un rodete sobre el cuello); sus ojos todavía entrecerrados, pero con las pupilas dilatadas como dos uvas, grandes y oscuras. Aquella dama abre la puerta de la parte trasera, gira su cabeza hacia el interior del caserón, sonríe. Sus labios están desbordados de rojo rouge, y en su paso ha dejado una estela que se va desvaneciendo de a poco.

Infidelidad: ¿qué le queda a un corazón desacelerando?

Camino al pueblo, un hombre, en la presurosa marcha de quien supo ser victorioso en los juegos olímpicos, se sacude la noche para quitársela de encima. A ese hombre sólo le ha quedado el sueño de recuperar su resplandor apolíneo en alguna carta de su fianzé, esperándolo tal vez en la oficina de correo.

Y ese hombre hará lo que la razón le dicte hasta asesinar el dolor incontenible que le provoca la duda de no saber quién es en realidad. Lo hará aun a costa de quedarse con esa angustia absurda de un día como cualquier otro, y olvidarse de todo. Muy atrás ha quedado el balcón, y un vals, imperceptible. Un secreto, recibiendo apenas la luz del amanecer.

de don Genaro. Escenas de un vals apasionado
pertenece al libro “Amor devorando – historias cruzadas”

DESATINO CONTROLADO

Considerando que hemos entrado
en cierto ritmo acelerado,
mezclo palabras como en un guiso
y encuentro rumbo como quien no lo quiso.

Si lo pienso mucho se me escapa.
Algo queda si lo pienso nada.
La materia nos guía hacia el desatino,
el espíritu hacia la conciencia del equilibrio.

Ansiedad, miedo y desorientación.
Paciencia, alegría y amor eterno.

Algunos indiferentes o metidos en un caos violento,
otros buscando la flecha en el centro.



de don Genaro -inédito-

domingo, 8 de julio de 2007

www.diegoarbit.com.ar

Información sobre Diego Arbit, pero además:

Selección permanentemente pinturas, fotografías, esculturas, ilustraciones, cuentos, poemas, novelas, obras de teatro, artículos, ensayos... etc para publicar en la página.

Julio, caduca en noviembre, pero en agosto hay más:

Galería de arte: Muestra permanente de pinturas de Noemí Tolosa; Mariana De Luca (Fotografías); Omar Grandoso (Pinturas)

Artículos y ensayos varios: Xuan Pablo González (Si hay votos también hay botas); Martín Flores (Imagine); Ezequiel Adamovsky (Problemas de la política autónoma: pensando el pasaje de lo social a lo político)

Textos: Anahí Ferreyra (Summersion, extracción); Rolando Revagliatti (Grupo); Julián Matías Rodríguez (Poemas); Néstor E. Muzzio (¿Acaso te conozco?); Marcelo Vertua (Tatuajes, extracción)

NUEVA SECCIÓN: ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡VIDEOS RECOMENDADOS EN INTERNET!!!!!!!!!! NUNCA CADUCA


En junio publicamos:

Artículos y ensayos varios: RECOPILACIÓN DE INFORMES DE LA CUARTA FERIA DEL LIBRO INDEPENDIENTE; Diego Arbit (Informe parcial de la cuarta FLIA); Xuan Pablo González (Los libros independientes están mordiendo otra vez); Informe de Poesía urbana (Con la colaboración de Eduardo Dalter y Arlekín); Martín Flores (Feria del libro independiente); y ojalá lleguen o yo encuentre más y más informes...

Galería de arte: Alejandro Zatta (Fotografías); Tomás Wengrowicz (Dibujos)

Textos: Javier Ragau (Les recomiendo no ser inmortal); Esteban Moore (Versiones); Sebastián Pandolfelli (Otro le trvaladna); Paula Trama (Poemas); Laura Basso (Trilogía)

Caduca en octubre