lunes, 23 de septiembre de 2013

LA FURIA DEL LIBRO

LA FURIA DEL LIBRO
Guillermo de Pósfay

“Lo que ha dejado de ser literario es el libro mismo; estamos al borde del vértigo, de las bombas atómicas, acercándonos a las peores catástrofes, y el libro sólo me parece una de las armas (estética o política, o ambas cosas, pues cada cual debe hacer lo que le dé la gana mientras lo haga bien) que todavía puede defendernos del autogenocidio universal en el que colaboran alegremente la mayoría de las futuras víctimas”, decía Julio Cortázar en 1969.
Ahorita, en pleno siglo XXI, ya cruzamos la línea y estamos en pleno vértigo neoliberal, y “las bombas de hambre” no paran de matar: niños, animales, plantas, nuestra tierra misma, y la furia de los libros está desatada, como lo sabe Guillo de Pósfay. Y éste, su pequeño–gran-libro de poesía “es un manifiesto y una manifestación”. Es “un libro agresivo” y “una emboscada al arte”. Al arte burgués y al arte por el arte. Sí, es un libro rabioso, que en sus breves páginas (no más de 40), explota sin cesar y no para de disparar poesía e imaginación, alertándonos sobre “los poderes… monstruosos colmillosos millonarios”, y que al consumir Nike, Speed, Marlboro, Lee, Movicom, Mc donals y Coca cola “¡estamos colaborando con el imperio más cruel de la historia! ¡estamos financiando nuestra esclavitud!”
Y si con Yerba Mate Libre, Guillo había demostrado ser uno de los novelistas más originales de hoy, en la Argentina (y posiblemente en toda Latinoamérica), un par de añitos después con La Furia demostró ser uno de los poetas más importantes del momento. Y siendo totalmente independiente, eso le da a este librito una fuerza extra, desatada:

“nosotros educamos el lenguaje que ustedes malcriaron
queremos que nuestras páginas enciendan molotovs…
no queremos ser su boom
somos el proletrariado…
creemos en la furia del libro
llegamos a la luna sin proponernos un imperio
amamos los árboles y les pedimos perdón
bebemos tinta sin moderación…
nuestras letras armadas los están apuntando
nuestras letras amadas los vencerán…”

Con versos así empieza este libro-de-guerrilla-neuronal, y así sigue “en este siglo los escritores y las bibliotecas no pueden estar inmóviles…”; y sigue: “mientras no nos demos por vencidos tenemos todas las posibilidades de ganar    de lo contrario seremos bastante viejos cuando la historia hable de nosotros como cobardes…”. Un libro genérico y generacional:

“¡todos nosotros somos bombas!
así como hemos sido explotados
¡ahora explotaremos!
así como hemos sido acallados
¡ahora gritaremos!
…podemos explotar muchas veces
¡en todas partes!”

Así avisa este libro-dinamita, porque “No hay otra opción. Los de arriba contra los de abajo… Es incómodo tomar conciencia cabal de que vivimos en guerra, que… el enemigo no da tregua. Cada niño que muere de hambre o de enfermedad es una baja en la vida del pueblo… Nos educaron para obedecer y temer… El miedo actúa como arma química… Es una cacería, no un combate. ¿Cuánto más podemos seguir huyendo?”
Y sigue explosionando: “El enemigo no se detiene si nosotros retrocedemos… El enemigo no deja de disparar ni un sólo segundo… Nos quieren matar los enfrentemos o no ¿En qué etapa preferís presentarte a la lucha?”
No, Guillermo no es ningún paranoico ni ningún delirante: desde hace casi dos décadas varios intelectuales, neoguerrilleros, documentalistas, políticos, generales, y hasta obispos vienen advirtiendo que estamos en una nueva guerra mundial. La cuarta, no la Zzzzz. Y como decía Cortázar: “A nosotros, los que hemos elegido hacer de la palabra un instrumento de combate, nos incumbe que esa palabra no se quede atrás frente al avance de la historia”.
Y por eso este libro es una metralleta de palabras que despiertan sonando como alarmas, y nos invitan con ardiente lucidez, a irrumpir en este nuestro mundo “antes que lo destruyan”.
 
Xuan Pablo González, junio 2013


La Furia del Libro (2005), fue editado autogestivamente por Silbando Bajito.
Busquenló en la próxima FLIA, de la que Guillermo de Pósfay es parte viva.

PD: “Los costos de los libros son bajos… Los precios nos apartan de la lectura, los precios desprecian a los lectores. Si a los que tienen el poder de fijarlos no les importa otra cosa que el dinero, estamos obligados a que no nos importe otra cosa que la cultura.” (Guillermo de Pósfay)
 

     

LOS OTROS CUENTOS

LOS OTROS CUENTOS
Subcomandante Marcos

¿Quién es Marcos? Un exacadémico, intelectual y poeta devenido neoguerrillero, que se volvió el vocero de una (red de) rebelión(es) altermundista(s), y representante de los pueblos indígenas Mayas de Chiapas. En una entrevista Marcos le decía a Gabriel García Márquez, que la insurgencia neozapatista le debía mucho a sus libros, a su realismo mágico y el de otros grandes escritores-luchadores latinoamericanos. Es decir que estos cuentitos de Marcos, son herencia de nuestra mejor literatura folklórica-fabulesca-de-combate, que hace unas tres o cuatro décadas, dicen que dicen: hizo bum.

Cuando a fines del siglo XX, Marcos denunciaba cosas como la actual 4ta. Guerra Mundial, y decía: La Cuarta Guerra Mundial está destruyendo a la humanidad en la medida en que la globalización es una universalización del mercado, y todo lo humano que se oponga a la lógica del mercado es un enemigo y debe ser destruido”, y “ Eso significa que la historia cultural, la historia de la tradición choca con este proceso y es el enemigo de la Cuarta Guerra Mundial…”, estaba demostrando que no sólo es una de las mentes más lúcidas de nuestro tiempo, sino que además esa mente es una mente-colectiva, de una sabiduría comunitaria-antigua y futura a la vez, que habla a través de él. Y acá cuenta historias de las tradiciones de “los más primeros, los que nacieron el mundo”, desde las selvas de Chiapas.

“Contaron los más viejos de los viejos que poblaron estas tierras…” empieza un cuento. “Hubo un tiempo en los tiempos en que el tiempo no se contaba” empieza otro. “Había una vez dos veces…”, empieza un tercero. Y el humo de una pipa nos invita a subirnos a las nubes del Cielo Galáctico de la Rebelión.

Es muy importante remarcar el valor que le da Marcos al tabaco, a lo largo de los relatos que se hilvanan como nubes-caminos de humo. El tabaco es tradicionalmente una planta sagrada y medicinal en toda Awya Yala -o el Continente Americano-, que utilizan inspiradora-mente desde hace miles de años, los chamanes y las machis, los abuelos y las abuelas sabias, frente al abuelo Fuego o bajo la madre Luna, para contar hilvanar sus historias, sus aventuras, sus viajes al otro mundo, sus diálogos con animales o con los muertos, sus reflexiones sobre la vida. Y pareciera que Marcos nos lo recordara permanentemente en las fotos y reportajes que se le hacen, con su pipa siempre en la mano, o en la boca, para sacar palabras volutas de humos milenarios.
Incluso en una de las más bellas fábulas del libro: Marcos comparte tabaco y charla con el escarabajo Durito. Es relevante agregar que de ese relato, surgió una canción también muy bella de León Gieco. Las palabras como puentes de humo. Oraciones nubes que llueven palabras esperanzaoras: “Van a ganar”, dice Durito. Los indios, los zapatistas, los oprimidos, los pueblos que resisten van a ganar, nos dice el sabio escarabajo de la Tierra fumando tabaco. Vamos a ganar, aunque avancemos lento lento lento como el caracol.

Estos son tiempos de resistir “como el agua resiste los golpes más fieros”, nos dice Marcos que nos dice el Viejo Antonio que así hicieron los abuelos del lugar. Los antiguos. Es imposible que éste no sea un libro-proyector-de-resistencias. Un libro-puente para abrir corazones, consciencias, y ojos, para que nunca olvidemos “que al león y al miedo se les mata sabiendo a dónde mirar…”

Desde fines de los 90, Marcos viene hablándonos de un Resistencia Intergaláctica contra el Neoliberalismo. Y a través suyo los pueblos indígenas del México Antiguo invitaron y siguen invitando otros pueblos antiguos –y no tanto, a todxs, en realidad- a plegarnos a esa resistencia: poética y real. Para ver y hacer Otro Mundo, como magia, de este mundo.

“Hay una rabia creativa”, dicen los neozapatistas desde la Selva Lacandona. Y este libro es una feliz muestra de ello. De ese sueño vivo, para que nuestra tierra sea libre con nosotrxs.
“Salud.”

Xuan Pablo González, invierno 2013

Los Otros Cuentos, Relatos del Subcomandante Marcos, (2008), es un libro independiente de la Red de Solaridad con Chiapas, editado en una fábrica recuperada: la Imprenta Chilavert. El libro va acompañado de un disco que incluye lectura y musicalización de los cuentos, grabado en FM La Tribu. Tanto el libro, como lxs trabajadorxs de la imprenta, como lxs de la radio, han sido y son parte de la FLIA y sus redes flieras.

Posdata Fliera: quizás encuentren casi el mismo libro en alguna FLIA pero en una miniedición piratécnica, y sin el cd ni las imágenes-fotos de Chiapas que acompañan los textos.

¡Para todxs todo!

CRÓNICAS DESDE EL BORDA


CRÓNICAS DESDE EL BORDA
Ramiro Ross

“Al mundo le falta un tornillo…” decía un tango de Cadícamo. Y en un mundo de locos, meterse en un loquero y contar lo que allí se escuchó y se vio, parece una locura, pero puede resultar un libro que por eso, produzca el efecto contrario. Un antídoto a la locura del mundo.        

En la literatura, en Shakespeare por ejemplo, en El Rey Lear, el loco es “un personaje a través del cual aparece la verdad” como recordaba el filósofo Michel Foucault. Porque en parte es como aquel viejo refrán popular que dice: “Los locos y los niños siempre dicen la verdad, a los locos se los encierra y a los niños se los educa”.
En ese sentido podemos decir que Crónicas desde el Borda es sin duda, un libro de locos, de locos encerrados, y un libro en el cual aparece mucho la verdad.

“Todo esto forma parte de un proyecto muy perverso que tiene por objeto quitarnos lo poco que nos queda como individuos, es la forma de decirnos que hacen con nuestros días y nuestras noches lo que se les da la gana, porque para ellos no somos humanos” dice la verdad de Luis, uno de los “locos” internos entrevistados en estas páginas, refiriéndose al control terrorífico y torturador que reciben frecuentemente en el hospital.
Y coincidentemente decía Foucault, que hay una “complicidad entre los psiquiatras y el poder”. Y en sus investigaciones revisionistas históricas nos dice que la psiquiatría y los loqueros o manicomios u hospitales psiquiátricos, nacen con el capitalismo liberal, en Europa en el siglo XIX, y entre otras cosas se convierten es espacios institucionalizados y científicos de experimentación de torturas y drogas de laboratorios millonarios, vigilados por “la policía”. La locura con necesidad sistemática de internamiento, antes no existía en ningún lugar del mundo. Por eso son sincrónicas las palabras de Ramiro cuando nos pregunta: “¿nadie piensa que la salud está más relacionada con tirar muros abajo que con levantarlos? ¿por qué se les quita la libertad, y no conforme con eso, también se les quita la memoria? ¿hay un proyecto para que no vuelvan a ‘ser’? ¿a quién le sirve que sigan en ese estado?”

Porque hay que aclarar que la represión en el Borda no la empezó Macri hace un par de meses. Macri nomás la visualizó. La represión en el Borda –y en la mayoría de manicomios y prisiones- lleva años, décadas, un par de siglos, y estas Crónicas… cuentan: “el 70 % de los internos tiene sida”, y hay infinidad de “denuncias de golpes, atropellos, inyecciones de agua, etc. a que son sometidos” además de a electroshocks, a “las violaciones a los recién llegados, las pulgas en las camas… las ratas que se pasean por todo el hospital… esto sucede en 1998, a 20 cuadras de la Casa de Gobierno, en plena democracia… este genocidio (¡otro más!) que se está llevando a cabo a tres cuadras de la estación Constitución y en estado de derecho”, por que todavía “todo el sistema seguirá funcionando sin contradecir el autoadhesivo que está en la guardia: “LOS ARGENTINOS SOMOS DERECHOS Y HUMANOS”.”  

A principios de los años 70, el (anti)psiquiatra inglés Roland Laing pasó por la Argentina, y por entonces andaba pensando y diciendo que: “la sociedad moderna está peligrosamente enajenada”. Al poco tiempo, justamente, acá llegó la dictadura militar, bajo un plan represivo continental manejado desde el Imperio Yanqui. Y en otra de las Crónicas… aparece casualmente la foto de Videla y las palabras arrancan contando, tangueando: “De tanto estar rodeado de locura, dentro del hospicio y fuera de él…”

Desde los inicios represivos del capitalismo, los llamados “locos” o “locas”, fueron las personas que molestaban al orden establecido. Por eso en plena dictadura, las madres de Plaza de Mayo fueron tildadas de “locas”. Por eso podemos entender que “la locura” o “la enfermedad mental” es en gran parte un “mito” como nos decía el psiquiatra Thomas Sazsz.
Y encontramos entre las Crónicas…, una que lleva la imagen de la historieta El Eternauta. Y cuenta el paso de su autor, Héctor Oesterheld, por el Borda, en esos años 70 de dictaduras gorilas y secuestros, torturas y desapariciones forzadas. Oesterheld finalmente desapareció en un chupadero después de “el electroshock, el empastillamiento, el aislamiento prolongado en la cárcel del hospital, siempre custodiado por un sargento…”

“En un neuropsiquiátrico como éste, todo es muy loco, quienes lo habitan, quienes atienden a los internos y los que dirigen el hospital” escribe Ramiro, que laburó más de una década en el Borda, haciendo Radio Babel desde allí, junto al psicólogo social Andrés Mouratian. Finalmente tanto Ramiro como Mouratian, fueron sacados en pleno neoliberalismo democrático, “por la fuerza” por un “cuerpo de infantería de la policía, destrozando instalaciones y material”, cuando el director del hospital se cansó de las denuncias que hacían en el programa de radio, que era retransmitido por Radio Rebelde desde Cuba.
Sí, así es este libro de locos, donde aparecen muchas verdades. Quien quiera leerlas, que las lea… buscando al libro -o a Ramiro mismo- en la próxima FLIA. 

Crónicas desde el Borda (2008) salió por la editorial independiente Milena Caserola      

Xuan Pablo González, 2013